Flora:
 

 

A la izquierda del barranco de Foradada, predominan la encina, coscoja, aliaga, boj, ejemplares de quejigo, enebro, sabina y algunos ejemplares de olmo común. Alrededor del casco urbano, muchos ejemplares de almez, popularmente conocido por alatonero y en Navarri concretamente por lironero. A la derecha de éste mismo barranco predominan el pino silvestre, seguido del roble, enebro, fresno común, aliaga y otras especies forestales. Debido a las características del terreno, observamos que el roble presenta una regeneración excelente, incluso en zonas en las que anteriormente no existía. Pero debido a la ausencia de ganados (cabrío especialmente), promete en un futuro a largo plazo que existan nuevamente bellos ejemplares de ésta majestuosa especie.

En las márgenes de los cultivos crece de forma espontánea la zarza, con cuyo fruto se obtiene el dulce de mermelada. A la par de la zarza crece también el arto, llamado endrino, con cuyo fruto se hace el pacharán.No podemos por menos de reseñar que en ambas vertientes del barranco de Foradada y en las proximidades del área urbana, crece de forma espontánea el cerezo y el cerezo silvestre.

En la ribera del Esera y desembocadura del barranco de Foradada, persiste de forma espontánea el chopo, algún ejemplar de chopo temblón y la sarga que ocupa el lecho del río. De forma muy esporádica aparece también el romero, arbusto muy aromático y de temprana floración, así como el guillomo -llamado aquí corniera- que también vegeta en ciertas zonas del monte compartiendo espacio con la gayba (también conocida como buixerola o buixereta), que apenas arranca del suelo esparce su tapiz de un intenso verde.

 
 
     
Aliaga   Almez   Boj   Buxerola
             
     
Cerezo   Chopo   Coscoja   Encina
             
     
Enebro   Fresno   Olmo   Pino Silvestre
             
     
Roble   Romero   Sabina   Tomillo
 
Fauna:
 

 

Entre los mamíferos son habituales el jabalí, el zorro, que junto con los corzos, los sarrios y alguna garduña frecuentan estos parajes. Años atrás no era difícil ver nutrias en el Ésera, ahora es casi imposible.

Entre las aves son habituales el milano real, el buitre, algún quebrantahuesos, alimoches, azores, águila real, lavanderas al pie de los ríos, e incluso no nos será difícil escuchar algunas rapaces nocturnas. Dentro de las especies más pequeñas, destacan el pinzón, jilguero, verderón, papirrojo, lugano, gorrión, vencejo... y como no las queridas y respetadas golondrinas que cuando hacen su aparición siempre han servido para alegrar con sus trinos desde los aleros de las casas y dependencias o establos aledaños a las viviendas.

Las noches de verano podemos escuchar el canto continuado de los sapos y ver a las salamanquesas encaramadas en las fachadas.

En los ríos, las anguilas, las madrillas, los barbos y las truchas, en sus variedades común y arco iris, ocupan las aguas.

 
 
     
Jabalí   Zorro   Corzo   Sarrio
             
     
Garduña   Milano   Quebrantahuesos   Golondrina
             
     
Papirrojo   Salamanquesa   Barbo   Trucha