Navarri y Las Colladas, Historia y Antropología.
 
La guerra civil:
 
 

En Navarri y Las Colladas, la guerra civil se hizo notar desde los primeros días del alzamiento. El cura párroco Mosén Antonio Abad Subirá, está al al corriente de los acontecimientos en los primeros días de la contienda. Tras caer en zona roja el pueblo, emigró camino de Francia por el valle de Benasque, aunque no llegó a pasar la frontera. Días más tarde fue apresado junto con otros sacerdotes y en Graus fueron fusilados en el cementerio de dicha localidad.

Días después miembros del Comité de Morillo de Liena, cumpliendo órdenes, deshauciaron la abadía que era residencia del cura párroco, saqueándola y clausurándola con una pintada a la puerta que rezaba "Incautado por el Comité de Morillo de Liena".

Seguían los trabajos de trilla en todas las eras de Navarri y Las Colladas pero en una de estas noches llegó la orden y mandato a todos los vecinos para que al día siguiente fueran a desalojar la iglesia. Así fue y al día siguiente la iglesia fue desalojada de todas las imágenes, ornamentos, sillas y otros enseres, llevando todo ello al barranco de entrada al pueblo donde se le prendió fuego en un triste espectáculo. No todo pereció bajo las llamas, algo fue rescatado por dos vecinos de Navarri y Las Colladas (el señor Gervasio y el señor José Soler) que escondieron en una caja unos cálices, patenas y alguna que otra pequeña alhaja. Otra de las piezas que fue salvada fue la imagen del Niño Jesús, que presidía el altar mayor de la iglesia y que fue entregada a Dolores Broto por un miembro del Comité, para que su hija Ramona Campo jugará con ella. Siguió el desalojo de la iglesia de Las Colladas y de la ermita del Santo Crito.

En fechas posteriores y con la contienda ya avanza se llevaron las dos campanas de Navarri y la de Las Colladas para, según los comentarios que circulaban, fabricar munición para el frente. En esta ocasión también alguien pudo recuperar algo y José Campo fue hasta Morillo y en su propio hombro cargó la campana de Las Colladas y la devolvió al pueblo. Esta es la una de las que ocupa actualmente el campanario de la iglesia de Navarri.

Al finalizar la contienda y con seis vecinos nuestros menos en el pueblo, muertos todos en ella, empezó una nueva era para el desarrollo de las actividades en el pueblo. Pero a la sazón, empezó también la posguerra, con todas sus dificultades y sus penurias.... pero esto ya queda para otro día.

 
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